
Por la mañana usualmente no amanezco muy amiga de la comida y desde que tengo uso de razón , odio tomar desayuno...
Me gusta bajar el vidrio, sentir ese aire frío que me hace despertar
Me divierte observar a las personas en la mañana, tipo ensimismadas por la rutina; hombres con maletines, las niñitas durmiendo en el furgón del que solía ser mi colegio, papás en bicicleta que van a dejar a sus hijos al jardín, niñitos muy abrigados y sonrientes... Me encantan los niños,me encanta que sonrían y que saluden a alguien que no conocen.
Me gusta que sonrian por tener una mamá que los cuida, porque se despertaron para ir al colegio o al jardín y porque están entusiasmados por dibujar y aprender a leer...
Siempre me cuentan que cuando yo era chica me iba brincando al colegio...
Y me acuerdo, yo solía brincar mucho cuando tenía 6 años, iba feliz al colegio y llegaba contando todo lo que habia aprendido en el día...me acostaba temprano y veía tata colores, mi mamá me leía cuentos y me hacía rezar...
Cuando tenía 10, obviamente ya no podía dormirme a las 21:00, me costaba levantarme en las mañanas y en vez de brincar, dormía pronfundamente en el auto y en las noches rezaba sólo cuando mi mamá me lo pedía...
Cuando cumplí 15 me acostaba pasado las 23:00, y el computador se transformó en una pesadilla para mi mamá que me empezó a llamar antisocial, a veces estudiaba apurada en las mañanas...y no volví a rezar por las noches
Cuando cumplí 18 tenían que sacarme de la cama con grúa en las mañanas y la frase "No quiero ir al colegio" se hizo bastante frecuente, pero mi cargo de conciencia era mayor, así que haciendo esfuerzos sobrehumanos, lo lograba y me levantaba...llegaba de noche y me dormía tarde, era la vida de estudiante de 4to medio, comía... dormía...estudiaba...y mi madre me llamaba hereje...







